Los Nombres de Dios

 

 

     
 

“Santificado sea tu Nombre…” Sea reconocido tu Nombre.

En la Biblia el Nombre revela lo que Dios es.

 

El nombre de Dios viene a ser sinónimo de su presencia por ello, para la mentalidad judía, era importante el nombre de Dios para entender y comprender quien es Dios y como es.

Los nombres expresan la naturaleza Divina de Dios.
Para los hebreos los nombres eran descriptivos y expresaban significados, no se usaban como se usan hoy para distinguir una persona de la otra. El nombre de una persona significaba su esencia misma, es decir su carácter, personalidad quien era ella.

Los nombres dados a Dios en la Biblia dicen cómo es Dios. Y lo dicen indudablemente mucho mejor que todos los comentarios que puedan hacerse de Su persona.

 

Veamos algunos de ellos:

1. ELOHIM. Usado 2.570 veces, habla de la fortaleza y el poder de Dios. (Gen. 1,1; Sal. 19,1)

2. EL. Encontramos cuatro combinaciones de este nombre:

 

            A. ELYON. Dios Altísimo. (Gen. 14,17-20; Isa. 14,13-14)

            B. ROÍ. El Dios que ve. (Gen. 16,13)

            C. SHADDAI. Todopoderoso, Omnipotente (usado 48 veces en el

                Antiguo Testamento) (Gen. 17,1; Sal. 91,1)

            D. OLAM. El Dios eterno. (Isa. 40,28)

 

3. ADONAI. Maestro, Señor. Dios es dueño de su creación. (Mal. 1,6)

4. YAHVEH  El nombre más común de todos. Aparece 6.823 veces en la Biblia.        

    Significa  “El que siempre vive”, el que tiene vida en sí mismo.

    Es el Dios del pacto. (Gen. 2,4)

 

Aparecen nueve composiciones de este nombre:

 

            A. JIREH. Yahveh proveerá. (Gen. 22,13-14)

            B. NISI. Yahveh es mi estandarte. (Ex. 17,15)

            C. SHALOM. Yahveh es paz. (Jue. 6,24)

            D. SABAOT. Yahveh de los ejércitos. (1 Sam. 1,3; Isa. 6,1-3)

            E. MACCADDESHOEM. Yahveh que santifica. (Ex. 31,13)

            F. ROHI (RAAH). Yahveh es mi pastor. (Sal. 23,1)

            G. TSIDKENU. Yahveh justicia nuestra. (Jer. 23,6)

            H. SAMA. Yahveh  allí, el Dios que está presente. (Ez. 48,35)

            I. RAFE. Yahveh tu sanador. (Ex. 15,26)

En el evangelio de San Juan tenemos esa revelación aplicada a Jesucristo:

 

* YO SOY el Pan de vida (6,35).

* YO SOY la Luz del mundo (8,12).

* Antes que Abraham fuese YO SOY (8,58).

* YO SOY el Buen Pastor (10,11).

* YO SOY la Resurrección y la Vida (11,25).

* YO SOY el Camino, la Verdad y la Vida (14,6).

* YO SOY la Vid verdadera (15,1).

 

Nombres Metafóricos.

Alguno de ellos:

 

FUEGO Deuteronomio 4,11; 4,24 - II Reyes 2,11Job 1,16Isaías 33,14

LUZ Salmos 27,1; 36,9; 43,3; 89,15; 90,17; 104,2 – Isaías 2,5; 60,19 - Juan (NT)

1,5; 1,8; 12,46 - Santiago (NT) 1,17

ROCA Deuteronomio 32,4; 32,15; 32,18; 32,31Samuel 22,2; 22,32; 22,47 - Salmos

18:2; 19:14; 28:1; 62:2; 89:26 – Isaías 33,16; 16,18 – Corintios 10,4

 

YAHVEH ES JESÚS

SI COMPARAMOS EL A.T. CON EL N.T. VEREMOS QUE LOS TÍTULOS Y NOMBRES QUE SE LE ATRIBUYEN A YAHVEH EN EL A.T. SE LE ATRIBUYEN A JESÚS TAMBIÉN EN EL N.T..

 

Algunos ejemplos:

 

Creador: (Is.40,28) con (Jn.1,3).

Salvador: (Is.45,22; 43:11) con (Jn.4,42).

Resucita a los muertos: (1 S.2,6) con (Jn.5,21).

Es Juez: (Joel 3,12) con (Jn.5,27) y (Mt.25,31-46).

Es luz: (Is.60,19-20) con (Jn.10,11).

La gloria de Dios no es compartida con otro: (Is.42,8; 48,11)

Es el primero y el último: (Is.41,4 y 44,6) con (Ap.1,17). (Jn.17,1-5).

Es Redentor: (Os.13,14) con (Ap.5,9).

Es novio: (Is.62,5) y (Os.2,16) con (Ap.21,2).

Es la Roca: (Sal.18,2) con (1 Co.10,4).

Perdona los pecados: (Jer.31,34) con (Mt.2,7,10).

Adorado por los ángeles: (Sal.148,2) con (He.1,6).

Confesado como Señor: (Is.45,23) con (Fil.2,11).

Invocar su Nombre para salvación: (Jl.2,32) con (Ro.10,10-13).

 

JESUCRISTO

El único fundamento de la Iglesia es Jesucristo, el Señor. Él está en el corazón de toda acción cristiana y de todo mensaje cristiano.

La invitación a seguir a Cristo, portador del agua de la vida, tendrá un peso mucho mayor si quien la hace se ha visto profundamente afectado por su propio encuentro con Jesús, porque no se trata de alguien que se haya limitado a oír hablar de él, sino de quien está seguro de « que es realmente el Salvador del mundo »